El curl bayesian es de esos ejercicios que se aman o se odian. Vamos a analizar un estudio reciente que le ha subido el cable, haciendo el ejercicio más demandante en estiramiento (perfil de resistencia descendente).
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EL ESTUDIO: BAYESIAN VS CURL NEUTRO
Larsen et al. (2026) hicieron un diseño intra-sujeto (de los que más me gustan, porque así evitamos el factor “buena genética”): 24 novatos, 10 semanas, 6-8 series semanales por brazo, todas al fallo. En un brazo, curl bayesian con el codo por detrás del torso buscando el máximo estiramiento; en el otro, curl neutro con codo y hombro pegados al torso, con algo de estiramiento. La clave metodológica: igualaron el perfil de resistencia en ambas condiciones subiendo el cable, de forma que en los dos casos la parte inicial del recorrido era la más dura.
Resultado: diferencias entre condiciones prácticamente nulas. Dato curioso: el brazo que hizo curl bayesian movió más peso durante las 10 semanas (más volumen de carga acumulado), y aun así no creció más.
¿ENTONCES EL CURL BAYESIAN NO SIRVE?
Antes de sacar conclusiones precipitadas, hay un matiz importante: en el curl con hombro neutro, el bíceps ya partía de una posición bastante estirada (el codo llegaba a 0° de flexión con el cable alto), es decir, ya era una posición demandante en estiramiento de por sí. En el bayesian, se estira todavía más vía extensión de hombro. Esto sugiere que, una vez el músculo está en una posición suficientemente estirada junto con un perfil de resistencia que exige trabajo en esa zona, estirarlo aún más no parece aportar un beneficio adicional. No es que el estiramiento no importe, que importa y mucho, es que el “extra” de elongación por encima de un umbral ya suficiente probablemente no sume tanto como se ha vendido.
Otro estudio reciente, de Attarieh et al. (2025), comparó curl bayesian (cable abajo) frente a curl predicador con perfiles de resistencia igualados, y tampoco encontró diferencias significativas. Pero eso no significa que el ángulo de hombro sea irrelevante en todos los casos: estudios como los de Kassiano et al. (2025), Kobayashi et al. (2024) o Zabaleta-Korta (2023) muestran que el curl predicador tiende a cargar más el braquial y el braquiorradial (musculatura de antebrazo), mientras que ejercicios con extensión de hombro tipo bayesian van más directos al bíceps. No ver diferencias en un estudio concreto no significa que no existan matices reales entre ejercicios.
RESUMEN Y CONCLUSIONES DEL COACH
- No hace falta “máximo estiramiento” si ya tienes “algo de estiramiento” bien aplicado, para aprovechar buena parte del beneficio extra de hipertrofia asociado a esta variable.
- Si tu ejercicio ya tiene un perfil de resistencia descendente (más carga en la parte estirada), buscar el estiramiento máximo posible probablemente sea gastar energía en un detalle que no mueve mucho la aguja.
- El ángulo de hombro por sí solo puede no cambiar tanto, pero el ejercicio completo (con su perfil de resistencia y patrón de carga) sí puede desplazar algo el estímulo entre los distintos flexores del codo.
- Intensidad y volumen siguen pesando más que la selección exacta del ejercicio. El resumen más práctico: elige los ejercicios que más te gusten, y haz muchas series intensas.
- Aun así, variar la posición del hombro entre sesiones o mesociclos sigue siendo una estrategia razonable para no dejar ningún matiz sobre la mesa.