¿El gimnasio solo sirve para tu físico? Ni de coña. Varios estudios muestran beneficios cerebrales del entrenamiento de fuerza que casi nadie menciona, y te los cuento en detalle.
Tabla de Contenidos
QUÉ LE PASA A TU CEREBRO CUANDO ENTRENAS FUERZA
En poblaciones más vulnerables, empezar a hacer ejercicio de fuerza mejora la memoria y el tamaño del hipocampo. Y no solo eso: mientras entrenas para conseguir más masa muscular, también mejoras la conexión entre neuronas y su supervivencia, ya que el entrenamiento de fuerza incrementa factores neurotróficos como el BDNF (Brain-Derived Neurotrophic Factor), encargado principalmente de la supervivencia neuronal.
Se habla mucho de los beneficios «físicos» del entrenamiento de fuerza: te ves mejor, ganas confianza, vives más años y con mejor calidad de vida, ganas fuerza y evitas la sarcopenia y patologías asociadas. Pero casi nadie habla de los beneficios a nivel cerebral y neurológico.
EL META-ANÁLISIS DE 2024
Un meta-análisis publicado en enero de 2024, tras analizar 21 estudios con 968 sujetos, concluyó que el entrenamiento de fuerza parece ayudar como tratamiento complementario en trastornos como la depresión y la ansiedad. Los estudios incluidos duraron entre 8 semanas y 1 año, con protocolos parecidos a los de cualquier gimnasio: 1-3 entrenamientos por semana, 5-14 ejercicios por sesión, 1-3 series por ejercicio, en un rango de 6-25 repeticiones con cargas del 20-85% RM. El entrenamiento de fuerza con volumen e intensidad de moderado a alto parece funcionar como estrategia no farmacológica de apoyo para estos trastornos.
Un dato relevante: las personas con síntomas depresivos mostraron aún mayor mejora que los adultos sin síntomas -es decir, todos se benefician, pero quienes más lo necesitan, más se benefician-. Por eso puede tener sentido complementar la terapia psicológica -como la terapia cognitivo-conductual- con algo de entrenamiento de fuerza, siempre bajo supervisión profesional. Curiosamente, hacer menos ejercicios por sesión (6 o menos) se asoció con mayores beneficios en los parámetros de salud mental que hacer más de 7.
RESUMEN Y CONCLUSIONES DEL COACH
- El entrenamiento de fuerza no es solo estético: tiene beneficios neuromusculares, cognitivos y psicológicos documentados.
- Puede ser un apoyo no farmacológico frente a depresión y ansiedad: siempre como complemento, nunca como sustituto de tratamiento profesional cuando hace falta.
- No hace falta un volumen enorme para notar beneficios mentales: protocolos con pocos ejercicios por sesión ya mostraron buenos resultados en los estudios.
- Entrena por el motivo que quieras, pero entrena: tanto si empiezas por verte mejor como por sentirte mejor, los beneficios de salud llegan igual, siempre que lo hagas de forma saludable y sin obsesionarte.
