¿Se puede vencer a la mala genética? Te lo cuento con mi propia historia, porque si a mí me sirvió, seguramente pueda servirte a ti también.
Si tuviera que ponerle nota a mi genética para el culturismo, le pondría un 5 raspado, y no es postureo de falsa humildad, lo digo en serio. Hace unos años mi colega Eneko contestó a esta misma pregunta con un 6 sobre la suya, y pensé que estaba loco. Ahora lo entiendo todo.
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MIS PRIMEROS AÑOS: PROGRESO CASI NULO
Empecé a entrenar pesando 47-48 kg, con unos brazos de 28 cm. Los primeros 5-6 años, mi progreso fue mínimo comparado con gente con buena genética: mucha gente natural es capaz de subir a competir -e incluso ganar- con solo 2-4 años de entrenamiento. Yo, con 2-5 años de entrenamiento, parecía que ni entrenaba.
QUÉ CAMBIÓ DE VERDAD
En los últimos 4-5 años he progresado más que en los 7-8 anteriores, incluso con una pandemia y un problema de corazón de por medio. ¿Qué cambió? Empecé a estudiar Ciencias del Deporte, hice un máster en rendimiento físico y, sobre todo, estudié por mi cuenta de forma autodidacta, y empecé a aplicar lo que iba aprendiendo conmigo mismo y con mis primeros clientes. A día de hoy me sigue funcionando, con ellos y conmigo mismo.
Métete esto en la cabeza: siempre puedes hacer las cosas mejor. Yo siempre me he entrenado a mí mismo, y en mi última preparación para competir decidí contratar a Bazman para las peak weeks, no porque no supiera hacerlas, sino porque él las hacía mejor que yo y quería un ojo externo que me evitara volverme loco en la recta final. Ese enfoque también me funcionó de maravilla.
EL ERROR MÁS COMÚN: CULPAR SOLO A LA DIETA
Hace poco rechacé la solicitud de un chico que, con solo 2 años entrenando, me decía: «el entrenamiento lo hago bien, lo que creo que me falla es la dieta». ¿En 2 años ya entrenas perfecto? Entonces, ¾n qué te iba a ayudar yo?
Con la dieta no hay alimentos mágicos: el progreso no falta por no comer avena, ni por no saber que necesitas un superávit calórico si quieres ganar músculo. Yo mismo me he comido una hamburguesa antes de competir. El problema casi nunca es «solo la dieta».
RESUMEN Y CONCLUSIONES DEL COACH
- La mala genética se puede compensar, no con suerte, sino con conocimiento aplicado con constancia: mi punto de inflexión llegó al estudiar y aplicar lo aprendido, no al encontrar un truco mágico.
- Pensar que «ya lo haces todo bien» es lo que frena tu progreso: siempre hay margen de mejora, entrenes 2 años o 15.
- No le eches toda la culpa a la dieta -ni solo al entrenamiento- sin analizar de verdad qué está fallando: normalmente el problema es un conjunto de cosas, no una sola.
- Se tarda años en dominar esto: se dice que hacen falta unos 10 años para llegar a ser un maestro de cualquier habilidad. La clave está en aguantar en los años de progreso lento.