¿Usar el móvil mientras entrenas te perjudica el rendimiento? Depende de cómo lo uses. Si te metes en redes sociales antes o durante el entrenamiento, la evidencia dice que sí puede afectarte; si solo lo usas para grabar tu técnica o llevar el registro, no debería haber problema. Vamos con lo que dice la ciencia sobre la fatiga mental y el rendimiento en el gimnasio.
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QUÉ ES LA FATIGA MENTAL Y QUÉ DICEN LOS ESTUDIOS
Marcora et al. (2009) encontraron que, después de un test de 90 minutos que exigía esfuerzo mental, los sujetos tenían peor rendimiento: su tolerancia al ejercicio (en este caso, montar en bici) se veía reducida. Un metaanálisis de Giboin & Wolff confirmó que la fatiga mental efectivamente reduce el rendimiento, y que ese efecto suele ser mayor en tareas de aislamiento (como un test de fuerza de agarre) que en tareas que involucran más grupos musculares, como montar en bici. Un dato interesante: la duración del esfuerzo mental previo no parece predecir cuánto se va a reducir el rendimiento después, y la reducción es mayor en personas con peor condición física. Es decir, si llevas todo el día estudiando para un examen, es lógico esperar que tu rendimiento en el gimnasio se vea algo reducido, aunque no hayas hecho ningún esfuerzo físico previo.
¿QUÉ PASA CON EL MÓVIL Y LAS REDES SOCIALES?
En 2021, Gantois et al. estudiaron los efectos de usar el móvil con redes sociales durante 30 minutos antes de entrenar fuerza, frente a ver un documental. Es un planteamiento muy interesante porque es justo lo que hacemos casi todos, incluso durante el propio entrenamiento. ¿Qué encontraron? Que en el grupo que estuvo con el móvil, la percepción de fatiga mental fue mayor Y el volumen total (volume load) acumulado durante el entrenamiento fue significativamente menor. Como no hubo cambios relevantes en variables fisiológicas, esto apunta a que esa fatiga tiene un origen psicológico o mental, no puramente fisiológico.
3 TRUCOS QUE ME HAN FUNCIONADO A MÍ
1. Modo de concentración en el móvil: cuando voy a entrenar activo un modo que he configurado como «Gym» y no me entran llamadas (salvo excepciones tipo familia directa) ni notificaciones de ningún tipo.
2. Solo utilizo 2 apps durante el entrenamiento: la cámara (para ver mi técnica en alguna serie puntual, nunca en todas) y Spotify para la música. Importante: si subo historias del gimnasio, lo hago al llegar a casa, nunca desde dentro del entrenamiento.
3. Diario de entrenamiento en papel: me siento más enfocado viendo el peso y las repeticiones que tengo que mejorar, o anotando mis marcas, que haciéndolo en una hoja de Excel en el móvil.
RESUMEN Y CONCLUSIONES DEL COACH
- La fatiga mental previa sí afecta al rendimiento: sobre todo en ejercicios de aislamiento y en personas con peor condición física.
- Redes sociales antes de entrenar = peor rendimiento: Gantois et al. (2021) vieron menos volumen total tras 30 minutos de móvil frente a ver un documental.
- No es solo fisiológico: la ausencia de cambios fisiológicos apunta a un origen psicológico/mental de esta fatiga.
- Estrategias prácticas: modo concentración, limitar apps a cámara y música, diario en papel para mantener el foco.
- Lo realista: no siempre puedes evitar la fatiga mental previa (estudios, trabajo), pero sí puedes controlar qué haces con el móvil dentro del gimnasio, y ahí es donde más margen de mejora hay para la mayoría.